puestaapunto.com
puestaapunto.com


  PRUEBAS: SEAT TOLEDO 2.0 FSi vs SEAT 1.500
DE 1960 A 2005
Regreso al pasado
26-05-05 Emilio Salmoral
 
  TEXTO   FICHA TÉCNICA   IMÁGENES    MÁS PRUEBAS  

26 de Mayo de 2005– En los últimos meses, Seat tiene desconcertados a muchos seguidores de la firma española. El nuevo Toledo ha supuesto un cambio radical de estilo para una tradicional berlina de tres volúmenes. Por ello, hemos decidido viajar en el tiempo para compararlo con un precioso Seat 1.500 de los años sesenta.

La evolución es constante y cada modelo nuevo que presentan los fabricantes es mejor en la mayoría de los apartados. Son más confortables, sus prestaciones son superiores y los consumos se optimizan lo máximo posible.

No dudamos que el Toledo 2.0 FSI sea mejor coche que el 1.500, ya que en el plano técnico se encuentran a años luz.

Pero lo que no podemos negar, es que el “viejecito” 1.500 de 1963 tiene una carrocería con un aire de representación y elegancia mucho mayor que la del Toledo de 2005.

EL CUENTO DEL ABUELO
Al tenerlos los dos juntos y mirarlos por primera vez nos quedamos asombrados del cambio que ha surgido el automóvil más de cuarenta años. Las formas básicas se mantienen, es decir, las cuatro ruedas, los faros y las puertas. Todo lo demás es diferente. Estéticamente son muy distintos, el 1.500 se dejaba seducir por las modas que llegaban de los Estados Unidos. En los años cincuenta todo lo que tuviera un sabor a La Era Espacial, gustaba. Por eso, no es extraño que los italianos se inspiraran en los automóviles americanos para diseñar una zaga cargada con dos aletas con forma de arista que recuerdan a los alerones de los cohetes espaciales. Seguro que tuvo sus más aférrimos defensores y detractores.

A pesar del paso de los años, el Toledo también presenta una zaga que está dando mucho que hablar. Su tercer volumen sobre una carrocería con un corte de monovolumen está creando más de una polémica entre los conductores. En lo que no hay duda, es que ese tercer volumen ayuda al Toledo a conseguir una capacidad de maletero de 540 litros.

Cuando accedemos al interior las diferencias pueden llegar a ser más palpables. Como ya sabrás, el salpicadero del Toledo es muy parecido al que estrenó hace unos meses el Altea. La posición de conducción del Toledo está más próxima a la de un monovolumen que a la de una berlina clásica. Esta particularidad tiene una ventaja primordial: el campo de visión es mayor ya que vamos sentados en una posición más elevada. Los que esperen la posición del antiguo Toledo se sentirán muy extraños. Aunque pueda parecer sorprendente, en el 1.500 no nos encontramos con una posición a los mandos tan incómoda como la que nos encontraríamos en un Renault 8 o en un Seat 600. El conductor puede llegar a los mandos si moverse en exceso y todos los dispositivos ofrecen un tacto mucho más suave del que esperábamos. Lo que no le dejará indiferente a un conductor moderno es el enorme diámetro del volante, su poco grosor y la colocación de la caja de cambios en la columna de la dirección al más puro estilo USA.

En cuando a la habitabilidad interior, el Toledo está homologado para cinco personas, pero para realizar viajes familiares es mejor que sólo dos ocupantes ocupen la zona trasera, ya que la butaca central, como ocurre en la mayoría de los coches modernos, no está concebida para ser usada por un adulto. El 1.500 por su parte ofrece espacio suficiente para ¡Seis personas! El motivo de esta asombrosa habitabilidad sin tener un cuerpo de monovolumen reside en sus dos filas de asientos corridos tanto para la parte delantera como posterior. Lógicamente, tres adultos no estarían cómodos en las plazas anteriores, lo ideal sería dos adultos y un niño mayor de doce años. En la zona trasera todo es espacio y comodidad. Al sentarnos retrocedemos en el tiempo y nos surge la sensación de que nos encontramos en el coche de un Ministro.

MECÁNICAS SOBRESALIENTES
Al mirar la ficha técnica de los dos coches, casi se nos saltan las lágrimas de los ojos, ya que el 1.500 nos ha regalado un sistema de alimentación mediante un carburador Bressel 28-36 DCD1 de doble cuerpo. Por su puesto, lleva también un estárter manual que hay que activarlo cuando arrancamos el motor en las frías mañanas de invierno. El motor del 1.500 era un cuatro cilindros de 1.481 centímetros cúbicos, con una relación de compresión de 8,8 a 1. Este propulsor de cilindrada media desarrollaba una potencia de 72 caballos a 5.200 revoluciones. Lógicamente, la culata era de ocho válvulas por cilindro y sólo tenía un árbol de levas lateral que era accionado por una cadena. Como puedes ver, ofrecía una cifra de potencia bastante elevada para su cilindrada, debes tener en cuenta que era hace 40 años, pero el excesivo peso de la carrocería del 1.500, 1.210 kg, impedían que sus prestaciones fueran brillantes. No obstante, era capaz de circular con soltura a unos 120 kilómetros por hora. Su ficha técnica aseguraba que era capaz de alcanzar más de 140 kilómetros por hora.

En el motor del Toledo todo es distinto. El sistema de alimentación abandona los carburadores y recurre a la inyección. Pero no a la tradicional inyección indirecta, sino a la inyección directa de gasolina que desarrolló hace unos años el Grupo Volkswagen. Nosotros no hemos encontrado muchas ventajas con la inyección directa, porque los consumos que hemos obtenidos eran elevados, no obstante su funcionamiento es progresivo y la dosis de par que desarrolla, 20,4 mkg a 3.500 rpm, permite mover con soltura al Toledo. No obstante, pensamos que la motorización lógica si tenemos en cuenta las prestaciones – consumo – precio es el 1.9 TDi o el 2.0 TDi. Con estas motorizaciones las prestaciones serán muy similares y los consumos mucho más conseguidos.

Entre los dos coches hay cuarenta años de diferencia, pero aunque no lo parezcan tienen el mismo espíritu. Cada vez que vean un Seat Toledo trabajando en la calle como taxi, acuérdese que su antepasado, el 1.500, fue uno de los coches más preferidos por los taxistas.

SEAT Toledo 2.0 FSI Stylance 23.700 €
SEAT 1.500 (Su precio en el mercado de los clásicos depende lógicamente de su estado)
 
EN POCAS PALABRAS...
SEAT Toledo 2.0 FSi

Nos gustó su comportamiento en carretera. Las sensaciones que nos transmite están asociadas a la seguridad y deportividad. Su mejor terreno son las vías rápidas con buen asfalto

Nos encantó la dirección electromecánica, al igual que en el Altea, transmite unas sensaciones excelentes. No tiene desfases, es precisa y nos comunica perfectamente todo lo que ocurre en la Carretera.

La postura al volante se consigue con rapidez y comodidad, además si no fuera por la altura de la carrocería, cualquiera pensaría que estamos en un coche de corte deportivo y no en un familiar, en cualquier caso, la postura al volante es la del mejor turismo y nada tiene que ver con la de un monovolúmen.

El volante nos encantó por tamaño, grosor, ergonomía y calidad, ya quisieran muchos coches tener el volante del Toledo. Además de ser regulable en altura y profundidad, incorpora mandos multifunción, situados en cada brazo lateral, que nos permiten controlar diferentes funciones con comodidad y rapidez.

El elemento que más destaca del tablero es la gran consola central que, ligeramente ladeada hacia el conductor, incorpora el equipo de sonido, sistema de navegación y climatización. Por otra parte Se accede perfectamente a todos los mandos, siendo muy intuitivos.

El maletero presenta una estructura de doble fondo (dos niveles) y, por debajo del mismo, aún queda sitio para alojar la rueda de repuesto. Está muy bien aprovechado y muy bien terminado.

Su comportamiento es notable en todo tipo de vías pero peca de ser demasiado subvirador. Debemos ser precisos, porque si cerramos demasiada dirección en los giros o simplemente entramos demasiado pasados, el Toledo no perdona demasiado y el subviraje puede llegar a ser excesivo, quizás más de los esperado.

Todos los plásticos que componen el interior son duros al tacto y podían ser de una mayor calidad y presentar mayor sensación de solidez, al menos tienen un buen aspecto en las piezas más visibles, están bien ajustadas y el terminado está a buen nivel.

El cambio tiene un tacto agradable y transmite solidez y mucha calidad, quizás es algo duro, sobre todo cuando lo manejamos con rapidez, si fuera algo más suave, sería perfecto.

Deben mejorar detalles como la falta de capacidad e iluminacion en la guantera, el desorden de los anclajes de los cinturones traseros, las vibraciones que transmite el pedal de embrague y los ruidos aerodinámicos situados en el pilar A.

EN POCAS PALABRAS...
SEAT 1.500

Todavía hay bastantes unidades del SEAT 1.500, pero a pesar de ello, es una valiosa pieza de coleccionista que está muy valorada dentro del cotizado mercado de los clásicos.

En su época destacaba por su seguridad y solidez, comodidad interior, buena distribución de pesos, precio y bajo coste de mantenimiento.

No seriamos justos y coherentes si le sacáramos pegas y defectos a un modelo de los años sesenta. Aunque nuestros colegas de aquella época criticaban puntos como su excesivo peso, la dureza de la dirección y del cambio.



Noticias | Novedades | Pruebas | Prototipos | Artículos | Técnica | Marcas
Copyright 2006 Autopress Design - Todos los derechos reservados
Posicionamiento en Buscadores