IV Concentración Nacional
Asociación Española de Amigos del SEAT 1500
"Ruta del Cid"
Medinaceli (Soria)
14 y 15 de septiembre de 2002

La Asociación Española de Amigos del SEAT 1500, realizó durante los días 14 y 15 de septiembre su cuarta concentración. En esta ocasión participaron casi una veintena de coches procedentes de Asturias, Barcelona, Extremadura, Madrid, Soria, Valladolid y Zaragoza.

En esta edición destacó la presencia de dos joyas de la automoción un tanto difíciles de ver; se trató de dos SEAT 1400 C, uno de ellos berlina propiedad de Rafael Olmo Lugo y otro descapotable de Francisco Gil Crespo, lo que dio mayor expectación a la comitiva de coches que recorrió varias localidades de la provincia de Soria en los dos días que duró el encuentro.

El sábado fueron convocados en Medinaceli y después de las consabidas presentaciones y levantamientos de las tapas de los motores para mostrar los relucientes propulsores de los coches, se hizo una visita a la localidad, la cual fue llevada a cabo por el guía “particular” que posee la asociación, Javier Martínez, que deleitó a los presentes sobre todo con el gracejo en sus explicaciones.

Después de una copiosa comida partieron hacia la fortaleza de Rello y el Castillo de Gormaz, hasta llegar a la plaza mayor de Almazán donde los automóviles estuvieron expuestos a la vista y tacto de curiosos y amantes de estos espectaculares coches de colección.

Posteriormente y después de la cena, se repartieron los premios que fueron para el conductor más lejano Álvaro Villanueva que vino desde Gijón, al conductor más veterano Antonio García Calzada (Madrid) y al coche “puesta de largo” que le correspondió a Juan Antonio del Barrio (Valladolid). También se concedió un premio especial al propietario del 1400 C descapotable de Francisco Gil por la expectacularidad del vehículo. También los asistentes votaron el premio al MEJOR COCHE de la Concentración, que recayó en el flamante 1400 C de RAFAEL OLMO LUGO, siendo el segundo mejor coche votado el monofaro  de FRANCISCO LÓPEZ TRANCHO de Madrid.

De esta manera finalizó la jornada del sábado en la villa adnamantina, donde pernoctaron los participantes.

Morón de Almazán fue la primera visita de la mañana, localidad donde estacionaron los coches para contemplación de muchos. El monasterio de Santa María de Huerta fue el siguiente punto  de la ruta que finalizó en Arcos de Jalón, donde los participantes concluyeron su fin de semana de encuentro con una comida.

En definitiva, un breve pero intenso fin de semana, que los organizadores esperan haya sido del agrado de todos los participantes.