El Correo Digital  
Domingo, 20 de junio de 2004  Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
Suscríbete a Diario El Correo.
¡Consigue grandes ventajas!
VIZCAYA
VIZCAYA
Pasión por el 'milqui'
La primera concentración de Seat 1500 que se celebra en Vizcaya reunió a quince vehículos en Barakaldo
Muchos curiosos se acercaron a ver de cerca un modelo que marcó una época. / PEDRO URRESTI
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
El centro de Barakaldo se convirtió ayer en un improvisado museo del automóvil. Una quincena de Seat 1500 tomaron Herriko Plaza en la primera concentración vizcaína de este emblemático vehículo, que en la actualidad sólo puede verse en el cine o la televisión. A la cita asistieron ejemplares procedentes de toda España. «Somos como una gran familia, hacemos tres encuentros al año y viene gente de todas partes», explicaba el presidente de la Asociación de Amigos del Seat 1500, Javier Martínez. «Tenemos mucha afición». Y para muestra Albert Cuscó, que tardó once horas en recorrer los 700 kilómetros que separan Barcelona de la localidad fabril para no perderse el evento.

La muestra levantó expectación entre los vecinos de Barakaldo, que observaban los vehículos con nostalgia. Y es que el 'milqui', empezó a comercializarse en 1963 y marcó una época. Hasta entonces, la casa Seat sólo fabricaba el mítico '600', un utilitario pequeño que nada tenía que ver con este «coche señorial». Algunos apuntaban ayer que fue el automóvil de los ministros, los obispos y los generales. De hecho, ayer en Herriko Plaza se podía contemplar el '1500' que fue de Pilar Careaga, alcaldesa de Bilbao entre 1969 y 1975, y que ahora pertenece a José Dieguez, un gasolinero de Algorta.

'Tunning'

El precio de estos Seat rondaba las 130.000 pesetas, una cantidad ridícula en los tiempos que corren pero que en la década de los 60 resultaba prohibitiva. Sin embargo, las prestaciones que ofrecía justificaban su importe. Entre otras novedades incorporaba el cambio de marchas en la columna de dirección, el acelerador de mano, el velocímetro de mercurio, un climatizador mecánico, los frenos de disco y fue, además, el primer coche de fabricación española con lavaparabrisas.

Todos aquellos que se acercaron ayer a Barakaldo pudieron comprobar estos 'adelantos' en los diferentes modelos. Porque en la exposición no faltó ninguna versión: hubo monofaros, bifaros y bifaros maleta cuadrada. Pero sin duda, el que mayor atracción suscitó fue un flamante 1500 descapotable rojo del 64 con el que su propietario ganó el rallye Viena-Bilbao en agosto de 2000.

Pese a ser un automóvil clásico, el 'milqui' tampoco ha podido escapar al fenómeno 'tunning'. Neumáticos a dos colores, remates plateados, matrículas con números remachados... «Cada vez que vienes a una concentración miras los otros coches y siempre ves algún detalle que le quieres poner al tuyo», relataba el asturiano Álvaro Villanueva. Y es que los propietarios destinan buena parte de su tiempo y dinero a mantener los vehículos en perfecto estado. Hasta tal punto llega la dedicación que, en algunos casos como el del extremeño José Ruiz, su mujer le ha pedido que elija «entre el coche o ella».

Entre anécdotas como ésta pasaron la mañana los dueños de los Seat 1500 que acudieron a Barakaldo. Por la tarde la caravana se desplazó hasta Artxanda.

Vocento